INFORME: What If...Superman Movie

>> viernes, 23 de enero de 2009

Un imperdible informe sobre los proyectos cancelados de películas de Superman desde 1988 al 2005, en donde se abarajaban actores para interpretar al héroe desde Nicholas Cage a Will Smith.
Web-beando por la red me tope con este suculento informe en un foro, lamentablemente no decía el nombre de quien lo escribió, si alguien que lee esto sabe el nombre por favor dígamelo para ponerlo ya que este articulo es una verdadera gozada. Ted

(es medio largo pero vale la pena)

Superman IV y más allá

Mientras que las tres primeras películas del Hombre de Acero fueron coproducidas por Warner y los Salkind, para la cuarta Don Ilya decidió abrirse y vendió los derechos a Cannon y Golan-Globus. En 1987 se estrena Superman IV: En Busca de la Paz y resulta un fiasco tanto en la crítica como en la taquilla. Ni Richard Donner ni Richard Lester, los anteriores directores, aceptaron el ofrecimiento que recayó finalmente en Sidney J. Furie.

Superman IV fue un compendio de despropósitos, ya desde los 36 millones de dólares (algunos hablan de 40) que le dio Warner a Menahem Golan y Yoram Globus, y que fueron convertidos en 17 millones antes de comenzar a filmar. Es que estos dos productores israelíes (primos entre sí) decidieron usar más de la mitad de ese dinero para financiar otras películas, entre ellas la fallida Capitán América (1990).
Hay quienes dicen que también estaban en planes de producir la primera película de Spider-Man, pero con el resultado obtenido ese proyecto fue rápidamente cajoneado.
La cuarta película del kriptoniano tenía un guión endeble y una dirección deficiente, todo esto sumado a los pésimos efectos visuales, producto del recorte de presupuesto. Por si fuera poco, los 134 minutos originales se redujeron a una hora y media en el corte final.
Por ejemplo, en lo filmado había dos Hombres Nucleares pero en los cines se vio sólo uno, el segundo, pues todas las escenas en las que aparecía el primero (un suerte de boceto bastante tonto que Luthor mejoraría en su segundo intento) fueron borradas del corte final. Otra escena mostraba a Superman salvando a un grupo de militares soviéticos de un misil nuclear durante un desfile en la Plaza Roja. Así hasta totalizar 44 minutos de escenas descartadas. Tras el fracaso, los primitos se preguntaron qué uso darle a todo ese rodaje no utilizado.


Superman V
El más conveniente desde el punto de vista económico era hacer una película partiendo de esas escenas (muchas de acción) y filmando el resto, tal vez con otro protagonista ya que Reeve se había llevado pésimo con estos dos tránsfugas. Mientras tanto, los de Cannon apostaban a una película que partiera de cero y no tuviera en cuenta el viejo rodaje. Para la misma barajaban a dos directores: el propio Christopher Reeve o bien el mascarón de proa del estudio, el inefable Albert Pyun (responsable de la mencionada Capitán América). Reeve se bajó rápidamente del proyecto, ya cansado de interpretar un papel que seguía encasillándolo como actor y con la frustración de que hubiera fracasado económicamente su última intervención.

Superman: The New Movie
Illya y Alexander Salkind se habían concentrado en la producción de la serie Superboy, de la que se emitieron 100 episodios de media hora entre 1988 y 1992. Y que para variar en Argentina se pasaban dos por emisión, ya que acá el formato de media hora en la televisión abierta (acá la compró Canal 13) no tiene cabida. Esa serie tuvo una primera temporada de 13 episodios protagonizada por John Haymes Newton, quien al fin de la misma fue detenido conduciendo ebrio o drogado y eso generó algún escándalo mediático, por lo que a partir de la segunda fue reemplazado por Gerard Christopher.
Los Salkind, en base al éxito que estaban teniendo en la tele, decidieron recomprar los derechos para la quinta película. Contrataron a dos guionistas de los comics de Superman, Cary Bates y Mark Jones, quienes desarrollaron una historia que era una secuela a Superman II e ignoraba las partes III y IV (curiosamente lo que hace en cierto modo Superman Regresa). El título provisorio de esta continuación era Superman: The New Movie y presentaba a Brainac llegando a la Tierra, atrapando la ciudad de Metrópolis, reduciéndola y agregándola a su colección galáctica (que incluía también a Kandor, la miniaturizada ciudad de Kriptón). Superman consigue escapar, derrota a Brainiac y recupera a Lois Lane, quien le revela que está esperando un hijo de ambos.
Como Reeve ya no quería saber nada más con el papel, los Salkind decidieron que la protagonizara Gerard Christopher, lo que a su vez potenciaría la serie de TV. Pero mientras se iba planeando una incipiente preproducción (se planeaba estrenarla en 1994) el tiempo corría y en 1993 ocurren dos hechos que cambian todo el panorama. El primero, desde enero DC comienza a publicar lo que se transformaría en uno de sus mayores éxitos comerciales en años: La Muerte de Superman, donde el héroe es asesinado por un temible engendro llamado Doomsday.

El éxito de Superboy en la tele y de Superman en los comics hicieron que Warner decidiera recomprar todas las franquicias que tenía en manos de terceros, no sea cosa que los ajenos se enriquezcan con los negocios propios. Le baja el pulgar a la película que están produciendo los Salkind para ser Warner quien decida todo. Y no sólo eso: el segundo hecho es que les quita también la franquicia de Superboy para que no compita con un proyecto propio que comienza a emitirse desde septiembre: Lois & Clark: Las Nuevas Aventuras de Superman (1993–1997, 88 episodios de una hora). Desde ese momento los Salkind comenzaron una batalla legal por derechos adquiridos que dura hasta nuestros días.
La exitosa saga en los comics sobre la muerte y resurrección de Superman sería la base de casi todos los proyectos cinematográficos que se sucederían desde entonces.


Superman Reborn (versión Lemkin)

Jon Peters es un polémico personaje. Comenzó su carrera como peluquero de algunas estrellas de cine como Barbra Streisand (hay quienes dicen que también fue su amante), se casó con algunas actrices de segunda línea (entre ellas, Lesley Ann Warren) y terminó produciendo películas, nadie sabe bien cómo, pues su ignorancia e incultura son proverbiales. Sin embargo, como produjo dos grandes éxitos de taquilla para Warner (Batman y Batman Regresa) el estudio le encargó que se pusiera al frente de la franquicia del otro coloso de DC Comics. Peters convocó a Jonathan Lemkin, quien había sido guionista de series como El Precio del Deber y Beverly Hills, 90210 y nunca había escrito para alguna película que fuera un éxito de taquilla, pero Lemkin le pidió una oportunidad y Jon se la dio.
El script final fue presentado a los ejecutivos de Warner en 1994; contaba sobre los temores de Clark Kent, que no podía revelarle su amor a Lois Lane pero cuando muere en combate con Doomsday su alma ingresa al cuerpo de Lois y engendra una criatura: una bizarra versión de la Inmaculada Concepción. El hijo de Superman crece y en tres semanas adquiere la fisonomía de un joven de 21 años. Lois es asesinada al promediar la película y su hijo se transforma en el nuevo Superman que salva al mundo del Armagedón. Tras presentar semejante argumento los de Warner le pegaron a Lemkin un voleo en el traste.

Superman Reborn (versión Poirier)

Peters llama ahora (1995) a Gregory Poirier, quien es más conocido en la industria del porno que como guionista. El script es presentado en 1996 con el mismo nombre del anterior y mezcla un poco de Superman: The New Movie y otro de la primera versión de Superman Reborn. Brainiac es un conquistador galáctico que viaja por el universo coleccionando un especimen de cada planeta que encuentra para luego destruir dicho planeta. Cuando llega la Tierra queda obnubilado por Lois Lane y la secuestra para su colección.
Doomsday, bicho creado por Brainiac, se enfrenta con Superman (quien viste el uniforme negro que usó en su "resurrección" en los comics) en un colosal combate donde ambos mueren. En el funeral del Hombre de Acero aparece brevemente Batman para dejar uno de sus guantes en el ataúd. Pero un cazador de recompensas venido desde el fondo del cosmos, de nombre Cadmus, ha estado persiguiendo por largo tiempo a Brainiac, y roba el cuerpo de Superman para luego revivirlo.
El resucitado héroe debe usar un traje especial hasta que recupere sus poderes perdidos. Antes y después combate junto a Cadmus contra Brainiac hasta derrotarlo. Otros eventos de la historia: aparecen otros villanos como Parásito y Silver Banshee; y Lois descubre la verdadera identidad de Superman.
Kevin Smith está por estrenar La Otra Cara del Amor (1997) cuando es convocado por Warner para estudiar varios proyectos. Termina rechazando todo y se interesa por Superman Reborn, para la que se ofrece como consultor. Le alcanzan una copia del trabajo de Poirier y Smith da su opinión: "Está intentando mostrarnos la angustia de Superman. Hasta Clark Kent termina yendo al psiquiatra en una parte. La angustia no es lo que le da a Superman su razón de ser. Si estuviera angustiado sería porque no puede hacer todo ni puede ayudar a todos. Batman es angustia; Superman es esperanza". Esta opinión convence a Warner y Poirier es el segundo en salir eyectado.

Superman Lives (versión Smith)
Lorenzo di Bonaventura, por entonces presidente de Warner, le ofrece provisoriamente a Smith el trabajo hasta que Peters dé su aprobación. Kevin prepara un tratamiento de 80 páginas y se lo presenta al productor. Peters es tan ignorante que cuando lo lee le pregunta: "¿Quién es este Kal-El que figura en el guión?". Imagínense cómo venía la mano, pero sin ponerse colorado le dice a Smith que si acepta el trabajo debe ceñirse a numerosas directivas y correcciones al argumento. Estas son sólo algunas:

» Superman no debe ser visto volando (!!!). Peters odiaba los efectos especiales de las primeras películas y prefería que se viera una mancha borrosa color rojo moviéndose rápidamente de un lado a otro en lugar de un actor colgando de cables. Para conformarlo Smith propone la idea de la "explosión sónica" que aparece en la novela gráfica The Dark Knight Returns.

» Superman debe vestir el uniforme negro con símbolo plateado, pues, según Peters, el uniforme tradicional es "amanerado".

» Brainiac luchará con osos polares en la Fortaleza de la Soledad. Peters demandaba que la historia tuviera acción permanente, aunque no tuviera ninguna justificación en la trama. Smith le comenta que la de los osos le parece una idea estúpida, a lo que Peters responde: "¡Entonces que Brainiac pelee con los guardaespaldas de Superman!". Smith, atónito, le informa que Superman no necesita guardaespaldas. Como no tiene respuesta, Peters insiste con los osos polares.

>» Brainiac tendrá un perro asesino venido del espacio en el estilo de Chewbacca (!!!).

» Brainiac tendrá un ayudante llamado L-Ron que será un robot en la onda de R2-D2 pero "gay con actitud" (!!!), con la voz de Dwight Ewell (a quien Peters vio en La Otra Cara del Amor, de Smith).

» Superman al final tendrá que combatir con una araña mecánica gigante. Smith se rehúsa y plantea como alternativa una bestia de Thanagar (el planeta de Hawkman). Peters tiene la idea fija y terminará usando la araña mecánica gigante en Wild Wild West: Las Aventuras de Jim West (1999).
Para que vean la cara de gil que tiene, con ustedes Jon Peters...el tipo que paso de ser peluquero al productor intocable de hollywood

Smith acepta todas esas restricciones y presenta el guión, titulado Superman Lives. La historia nos muestra a Brainiac y Luthor uniéndose para destruir a Superman. Más adelante llega el combate con Doomsday donde ambos mueren y luego Luthor presenta a Brainiac al mundo como el sucesor del héroe. Quien llega para resucitar a Superman es The Eradicator, un androide kriptoniano, y ambos vencen a Luthor y Brainiac. Eradicator es originario del comic y su primera aparición fue en Action Comics Annual #2 (1989) mientras que Cadmus, de Superman Reborn (versión Poirier), es un personaje creado para la película (no confundir con el Proyecto Cadmus ni Cadmus Labs.).
A la gente de Warner les gusta la historia pero, a instancias de Peters, quieren eliminar una escena romántica entre Lois y Clark en el Monte Rushmore (considerada como lo mejor de la trama) pues "distrae" a la audiencia que, según Peters, quiere acción sin tregua, seres y objetos que luego sean materializados en merchandising y nada de romanticismo. Smith se niega rotundamente a que esa escena sea borrada y el estudio finalmente accede, por lo que comienza rápidamente a escribir el guión definitivo ya que los tiempos se acortan: se empezaría a filmar en la primavera boreal de ese año (1997) para ser estrenada el 4 de julio de 1998, conmemorando los 60 años del personaje más el vigésimo aniversario del estreno de

Superman: La Película.
Para interpretar a Superman Peters quiere a... ¡Sean Penn! (quedó encantado con su carisma en Mientras Estés Conmigo), lo que demuestra lo alejado que está este hombre de entender de qué va la cosa. Mientras tanto, Nicolas Cage se ofrece para interpretar a Luthor o Brainiac; Smith cree que Cage puede ser Superman y los productores aceptan.
Smith propone ahora a su amigo Robert Rodriguez para la dirección, pero tanto Peters como Warner apuestan a un conocido de ellos: Tim Burton. La primera decisión de Burton cuando es contratado es desechar el guión de Smith por considerarlo demasiado fiel a los comics. Burton no lee historietas y siempre se vanagloria de ello; de toda historia quiere crear una fábula con su sello personal y entonces decide empezar de nuevo.


Superman Lives (de Strick a Gilroy)
Si bien se rumorea a Akiva Goldsman y David Koepp, Tim finalmente contrata a Wesley Strick, autor del primer borrador de Batman Vuelve, para que se encargue del nuevo script, que hace foco en el carácter extraterreste de Superman.

La visión de Burton no es muy distinta a la de Peters, de hecho ambos trabajaron juntos en las dos primeras películas de Batman y, dado que fueron exitosas, confían en que su particular versión de un mito obtendrá el respaldo de los fanáticos.
Veamos algunas de las prerrogativas que impone Burton:

» Superman no debe ser visto volando (¡otra vez!). Tim también detestó los efectos visuales de las películas del Hombre de Acero. Para conseguir el vuelo propone un recurso infrecuente de los comics: ¡el Supermóvil!

» Una segunda alternativa para el desplazamiento veloz: ¡la teleportación! (¿estamos hablando de Superman o del Capitán Kirk?).

» Superman debe cambiar su uniforme (estos muchachos insisten e insisten) por alguno de estos:
• Prototipo 1: Un traje semi transparente que permita ver los órganos internos (¡¡¡). Burton está demasiado influenciado por Hans R. Giger, el diseñador de Alien.
• Prototipo 2: Un traje totalmente negro con aspecto extraterrestre, una mezcla de Edward Scissorhands, el Batman de Michael Keaton (ambas películas de Burton) y un Borg de Viaje a las Estrellas.
• Prototipo 3: Una armadura metálica color plata, basada en la que le proporciona The Eradicator del guión de Smith. Incluso se llegó a fabricar un prototipo de figura, pero con los colores habituales del héroe.
• Prototipo 4: Un traje clásico pero con los colores más oscuros, algo que terminó siendo el estándar para todos los proyectos siguientes, incluído Superman Regresa.

Pero los conflictos recién comenzaban: Burton declara públicamente que prefiere reemplazar a Nicolas Cage por Ralph Fiennes. Hay que ponerse en el lugar del pobre Nick, siendo ninguneado de esa manera; de hecho, Cage protesta por semejante manoseo a la lúz pública, pero Tim va por más: quiere a Hulk Hogan como Doomsday; el luchador de catch acepta pero se rehúsa a aumentar de peso como pretende Burton, quien lo raja y manda rediseñar a Doomsday, volviéndolo más cibernético. Para Brainiac se considera a Jim Carrey caracterizado de diversas formas, una de ellas similar a los alienígenas de Día de la Independencia, pero Burton ahora se encapricha con Tim Allen, quien acepta de inmediato: "¡Me raparé en un segundo!". Mientras tanto, comienzan a aparecer afiches por todas partes anunciando el estreno para 1998.

La locura del director continúa: así como había propuesto al grone Marlon Wayans para ser Robin en Batman Vuelve (y por suerte fue rechazado), ahora quiere a Chris Rock, otro actor negro, haciendo de Jimmy Olsen, un personaje que en el comic fue y es caucásico. Jack Larson (el Jimmy Olsen de la serie de TV de George Reeves) se postula por su parte para ser Perry White, pero el estudio prefiere a Barry Corbin. Kevin Spacey (rumoreado para ser la voz de Brainiac) es postulado por Burton para ser Luthor (lo que finalmente sucede en Superman Regresa) y Cameron Diaz podría ser Lois Lane. Por su parte, Peters quiere que en la película aparezca un grupo de monjes shaolin que vio en el programa de Jay Leno.
Jack Nicholson (¡que ya había sido The Joker!) fue rumoreado para Luthor pero ahora Tim lo quiere como la voz de Eradicator, que cambiaría de nombre y se llamaría "K". No sólo eso, sería a Superman lo que Alfred es a Batman (pero robot). Y hablando del Hombre Murciélago, Michael Keaton anuncia en MTV que intervendría en un cameo pero "no exactamente" como Batman, lo que da a entender que su breve aparición la haría como Bruce Wayne. El delirio no se detiene: Tim quiere que al final, Luthor y Brainiac se fusionen en un solo ente llamado "Luthinac" o "Lexiac".
Burton decide que su viejo compañero Danny Elfman (Batman) se encargue del score y elige Pittsburgh como locación para los exteriores de Metrópolis, aprovechando los edificios de estilo gótico. Comienza el diseño de producción a cargo de Rich Heinrich pero a las seis semanas dos ejecutivos de Warner, Terry Semel y Bob Daly, por recomendación de Kevin Smith (el flaco se tomó revancha), se avivan del desastre que tienen entre manos y deciden suspender el proyecto y despedir a Strick. Burton llama a Akiva Goldsman, que reescribe el guión de Strick, lo presenta y es rechazado. Entra Ron Bass, reescribe la reescritura de Goldsman, la presenta y es rechazada. Entra Dan Gilroy (Freejack), reescribe una primera reescritura de Bass, la presenta y es rechazada... pero sigue trabajando. Al ver todo este despelote Elfman se baja del carro. El estreno se posterga a 1999.
Lejos de amilanarse Burton redobla la apuesta: los equipos de diseño, que están trabajando en condiciones de semiesclavitud (según la publicación Cinefex Magazine), se ven obligados a modificar constantemente el arte visual y los conceptos de personajes, alejándose cada vez más de la versión original de los comics. Nicolas Cage decide poner un poco de sensatez y reclama tanto vestir el uniforme clásico de Superman como "poder volar" (no digan que no suena raro esto). Warner le da ese "derecho" y ordena preparar un traje de goma (como el de Batman) y realizar pruebas de efectos de vuelo. Cuando el traje está listo, Cage se lo pone y queda ridículo. Se coloca una extensión en el pelo (estamos en la época del Superman pelilargo) y queda peor.
Los de Warner están desesperados: faltan semanas para comenzar a rodar pero ni el guión ni los diseños de producción convencen a nadie, salvo a Burton y Peters, y el presupuesto estimado está entre los 140 y los 190 millones de dólares (ya se han tirado entre 30 y 40 millones, incluyendo los 20 de Cage y los 5 de Burton). En abril de 1998, cuando el estudio está a punto de parar todo, entra en escena Lorenzo di Bonaventura para darle nuevo apoyo a la producción.
Dan Gilroy reescribe completamente el guión, mezclando cosas de todos los scripts anteriores, y la trama queda así: Jor-El inventa a Brainiac, al que abandona cuando nace Kal-El. Brainiac, en un ataque de celos, hace explotar Kriptón. Antes de la catástrofe, Jor-El consigue enviar a Kal-El a la Tierra, pero Brainiac descubre la maniobra y parte en su búsqueda para destruirlo. Treinta años después vemos que Clark y Lois están en pareja. Jonathan y Martha Kent fallecieron hace años y Clark no recuerda nada de sus orígenes, ni su infancia. En una visita a la granja de los Kent, Lois descubre la nave que trajo a Kal-El a nuestro planeta. Allí Clark toma conciencia de su pasado y le revela a Lois su verdadera identidad.

El millonario Lex Luthor también descubre la nave, pero cuando Brainiac llega a la Tierra (con su engendro Doomsday, cargado de kriptonita) sufre una drástica transformación. Brainiac y Luthor se fusionan en un solo ente, Lexiac, quien le tiende una emboscada a Superman en la Torre LexCorp: en un violento combate Doomsday lo asesina.

Lexiac toma control de todas las armas nucleares del mundo e intenta seducir a Lois, quien por su parte está embarazada de Clark. Superman es revivido por "K", una fusión espiritual de Jor-El y Lara, pero ha perdido sus poderes. "K" le da la clave para recuperarlos: ¿cargarse de energía con el sol, como en los comics? Nada que ver, el método es (viene con subtexto el asunto) la ultra remanida premisa anglosajona del progreso: ¡debe tener muchísima fe en sí mismo!

Superman recupera sus poderes y salva al mundo un segundo antes de la catástrofe nuclear; destruye a Lexiac, quien vuelve a dividirse en Brainiac y Luthor (este último no tiene memoria de haber sido poseído). Termina con Clark y Lois en la disyuntiva de casarse o sólo vivir juntos.

Este bodrio infame es presentado a fines de 1998 y, en esas actitudes que no se entienden, la gente de Warner queda encantada. A esta altura conviene recalcar que yo considero que Burton es un genio en lo suyo, pero claro, muchos genios sucumben ante su propio delirio (desde Vincent Van Gogh cortándose la oreja a Salvador Dalí queriendo defecar en cámara para la película Dune que no se llegó a filmar). Como Warner dio luz verde para realizar este script, Tim dice "ésta es la mía" y empieza con prerrogativas y caprichos para hacer todo a su manera. A comienzos de 1999 la gente del estudio se harta de tantas pretensiones y lo despide. Burton se va cargado de odio y en los medios intenta hacer trizas a Superman Lives, culpando a Warner por todo y mostrándose a sí mismo como alguien inocente que fue engañado.

Mientras la fecha de estreno de 1999 se cancela, Lorenzo di Bonaventura se instala ahora como coproductor del film y junto a Peters quieren seguir adelante con el guión de Gilroy pero borrando el embarazo de Lois. Para entonces ya nadie cree que el asunto así como está prospere, máxime con los millones que fue invirtiendo Warner hasta ese momento. Desde sitios de internet llueven críticas de los seguidores del héroe hacia todos los responsables y hasta un fanático se ofrece a escribir el guión de la película. Otra historia comienza.


Superman: The Man of Steel
El fanático se llama Alex Ford y elabora un script que, a pedido de su esposa, envía a Warner donde se abandonan todas las reescrituras del mismo argumento sobre la muerte del héroe y se centra en una aventura más tradicional, pero con unos cuantos atractivos. Se exploran todos los elementos de la vida de Superman y Clark Kent, la vida en Smallville y en Metrópolis; aparecen Jonathan y Martha Kent, Lana Lang y hasta cameos de Wonder Woman y Oracle. Luthor crea al robot Metallo, cuyo fuente de poder es la kriptonita. Superman finalmente lo destruye pero no puede probar que Luthor está detrás del plan. Al final Lex recoge los restos de Metallo (para reconstruirlo en una futura película).
Ford explica que tiene en mente un plan de siete películas en los que Superman se enfrenta en cada una a alguno de sus clásicos enemigos y en todas Luthor tiene algún grado de participación. Los villanos estarían así distribuídos en esta franquicia:
1) Metallo
2) Bizarro
3) Brainiac
4) Silver Banshee
5) Mr. Mxyzptlk
6) Doomsday (al final Superman muere)
7) Darkseid (contra Superman resucitado)
Cuando entra en escena Peters sucede lo inevitable: está confundido por no conocer a muchos de los personajes del Universo DC involucrados en la trama. Tras la discusión entre Peters y Ford, el guión es descartado; en una entrevista la joven promesa comenta los mismos problemas que ya había detectado Kevin Smith: "Es un problema que la franquicia esté en manos de ejecutivos como Peters. No conocen casi nada de comics. No orientan las películas hacia los fanáticos como nosotros que pagamos la entrada sino hacia los padres que pagan 60 dólares en juguetes y lancheras. Es un negocio. ¿Qué les importa más, los U$S 150 millones de la taquilla o los U$S 600 millones del merchandising?".

De "Super Matrix" a Superman V: Destruction
Ya estamos en la etapa de la desesperación y el descontrol absoluto: Peters está buscando nuevo director para el guión de Gilroy y propone nombres tan disímiles com Michael Bay (Armageddon), Brett Ratner (Rush Hour), Stephen Norrington (Blade), Shekhar Kapur (Elizabeth) y Martin Campbell (GoldenEye). Ninguno quiere agarrar viaje porque el guión es horrible. Warner se rinde finalmente ante la evidencia y desecha el trabajo de Gilroy a fines de 1999.
Estamos a principios de 2000. William Wisher Jr. (Terminator y Terminator 2) es contratado como guionista para comenzar de nuevo. Para marzo de ese año se estrena Matrix y el revuelo que provoca cambia todos los planes: le piden a Wisher que su historia sea "matrixesca". Gacetillas de prensa anuncian esta nueva orientación de la trama, que obviamente incluía la muerte y resurrección de Superman, porque no hay forma, cuando los tipos se encaprichan, se encaprichan en serio. Hasta se menciona a Oliver Stone para dirigir este pastiche, pero el intento de contratación fracasa.
Por entonces el guionista y dibujante de comics Keith Giffen propone su propio script, una versión clásica de la historia, sin tanta extravagancia a la que Peters es afecto, con Lobo como enemigo de Superman. Pero justamente por ser demasiado clásica no gusta a los productores. Chau Giffen, gracias por haber venido.
Seguimos viendo que Peters es más invulnerable que Superman, y para quien no lo cree veamos lo que sucede a mediados de 2000. Wild Wild West: Las Aventuras de Jim West, estrenada en junio de 1999, un año después no había recuperado el costo de producción (170 millones de dólares). ¿Quién era el productor de la película? Jon Peters, que hasta se sacó el gusto de meter la "araña mecánica gigante" que le quería imponer a Smith (ver Historia de acero » Parte I [1987-1997]). Uno supondría que ante tantos desaguisados con todos los proyectos inconclusos de Superman más este fracaso evidente de la película con un Jim West negro y rapero (otro delirio "Petersiano") y tantos millones tirados a la basura, Warner le pondría tal patada en el culo que todavía estaría volando. ¡Pero no! ¡Peters es intocable! ¡Peters es brillante! ¡No podemos echar a semejante talento! Buscando un chivo expiatorio son despedidos Bob Daly y Terry Semel, dos de los ejecutivos del estudio que más apoyaban a Peters (y así les fue). ¿Quiénes lo reemplazan? Barry Meyer y Alan Horn... ¡que siguen respaldando a Peters!
Para entonces Nicolas Cage (¿alguien recordaba que todavía era el protagonista?) se harta de todo este descontrol y decide irse para no volver. En mayo se había estrenado Gladiador y es un éxito gigantesco, así que Peters llama a Russell Crowe y le ofrece... ¡30 millones de dólares! (¿con qué te fajás, hermano?). Crowe le dice que... ¡no está interesado! (o sea, está más pirado que Peters). De haber aceptado, la cosa hubiera ido de mal en peor: a los fanáticos no les gustó nada la elección de Cage en su momento, pero a Crowe no lo querían ver ni en figuritas.
Despedido William Wisher, en 2001 se contrata a Paul Attanasio (Esfera) para escribir por enésima vez la historia de la muerte del héroe, titulada ahora Superman V: Destruction. Destrucción es la que sufre ese primer escrito, que va a parar a la basura. En julio de ese año se estrena El Planeta de los Simios y, seguros que se convertirá en un éxito de taquilla, los de Warner deciden reestablecer el diálogo con su director Tim Burton, ofreciéndole volver a ser el director y brindándole mayor control creativo. Se vuelve a hablar de Jim Carrey como Brainiac y aparece ahora David Duchovny como Superman, todo con tal de darle el gusto a Burton. Pero la película de los monos fue otro estrepitoso fracaso comercial y el estudio decidió que no lo quería más.
Sin historia, sin director, sin actores, pero con Peters abulonado... ¿volvería a levantar vuelo Superman?

Preludio a Superman I
A fines de 2001, Peters y di Bonaventura contratan a McG (seudónimo de Joseph McGinty Nichol), quien el año anterior había dirigido la exitosa Los Ángeles de Charlie. La idea es desarrollar un Superman "renovado" pues suponen que el estilo frenético de McG (director de clips musicales) será adorado por los adolescentes. La primera propuesta del director es ofrecerle el papel de Lois a Cameron Diaz, Jennifer Lopez y Catherine Zeta-Jones (una de las ex novias de Peters).
A Paul Attanasio todavía no lo rajaron así que prepara un boceto de 50 páginas para este "Superman MTV". Cuando lo leen, lo rajan. Se menciona a Scott Rosenberg (Con Air) para reescribir esa historia, pero terminan contratando a J. J. Abrams (Armageddon). El 6 de febrero de 2002 se anuncia extraoficialmente que este nuevo emprendimiento está en marcha y que dejará de lado el tema de la muerte del héroe (luego veremos que esto es incorrecto) para orientarse hacia el estilo divertido y cool de McG.
El principal candidato para Superman es Brendan Fraser, pero hasta se corre la bola que una alternativa sería... ¡Will Smith! (con todos los disparates que han ocurrido hasta ahora no resulta tan extraño). Habiendo trabajado a sus órdenes en Los Ángeles de Charlie (2000), McG llama como compositor musical a Ed Shearmur, quien se compromete a usar como base el score original de John Williams. Abrams dice que Superman volará y vestirá su uniforme tradicional, pero no sabe que paralelamente se está gestando algo muy diferente.

Batman vs. Superman
En 1998 se lanzó para televisión el largometraje animado Batman y Superman: la Película (The Batman/Superman Movie), otro éxito del equipo de Bruce Timm, Paul Dini y Alan Burnett. Desde entonces quedó flotando la idea de desarrollar un largometraje con actores representando a los dos colosos de DC. Paralelamente a los proyectos de Superman que hemos estado viendo, Andrew Kevin Walker empieza a escribir esperando que llegue una oportunidad.
Esa oportunidad llega cuando, tal vez por alguna lucha interna entre los ejecutivos, algún sector al que no le gustaba ni medio cómo se venían desarrollando los proyectos de Peters, parte de la plana mayor de Warner le da luz verde al guión de Walker. En julio de 2002 el estudio anuncia oficialmente el film que involucra a los dos superhéroes mayores de la editorial. Dicen que semejante película servirá para revivir ambas franquicias (recordemos el fracaso de Batman & Robin cinco años antes).
Comenzaría a filmarse en 2003 para estrenarse en el verano boreal de 2004. El guión de Walker pintaba bueno, pero esta es una historia donde lo bueno no prospera, así que se lo dieron a revisar a Akiva Goldsman, un hombre que pone mucho empeño en arruinarlo todo (suyos son los guiones de las películas de Batman "by Schumacher"). Una vez pasteurizada la historia se la dan a dirigir a Wolfgang Petersen, pero al mes de hecho el anuncio Petersen renuncia para dirigir Troya, ese pastiche con el anabolizado Brad Pitt.
Comienza un efecto dominó que sigue al mes siguiente (agosto 2002) con la pelea entre Lorenzo di Bonaventura y Alan Horn, con la consiguiente renuncia del primero, pasando de ejecutivo a tener su propia productora (paradójicamente la que más tarde coproduciría con Warner tanto Batman Inicia como Superman Regresa). Horn, presidente ejecutivo del estudio, opina que Batman vs. Superman es demasiado costosa y "quemaría" desde el inicio a los personajes: "Lo ideal sería desarrollar dos historias por separado". A esto se le suma la opinión de Abrams para abortar este emprendimiento (ver más abajo).
¿De qué trataba el argumento de Batman vs. Superman? Pocos años después de debutar como Batman, Bruce Wayne cree que su vida como justiciero no está dando resultados y renuncia a ella. Pero El Guasón asesina a su novia Elizabeth y Bruce vuelve a calzarse el traje del murciélago, siguiendo al siniestro villano hasta Metrópolis. Como Superman quiere evitar el crimen por venganza que Batman intenta cometer, este último toma al Hombre de Acero como su enemigo. Luthor y El Guasón se juntan para gozar del combate entre los dos superhéroes.
Como actores se rumorearon los siguientes nombres. Para Batman: Christian Bale (¡epa!), Ben Rigby, Jake Gyllenhall, Colin Farrell, James Franco, Hugh Dancy, Joshua Jackson (¿con esa cara de torta?) y Henry Cavill. Para Superman: Jude Law, Ashton Kutcher (¡este nabo!), Tom Cruise (ni ahí), Andrew Dowell, Paul Walker, Brandon Routh (¡epa!), Brendan Fraser, Josh Hartnett, Henry Cavill (mencionado también para Batman).
Petersen declaró recientemente que aún está interesado en dirigir Batman vs. Superman si es que alguna vez el proyecto se reaviva. Aunque no son todas buenas: el hueco que dejó en 2004 la ausencia de esta película quisieron los de Warner llenarlo con otra película del Universo DC, pero resultó siendo la largamente postergada adaptación de Gatúbela con Halle Berry (¡puaj!).
Curiosamente, dos días antes del estreno de esa espantosa película, un desconocido llamado Sandy Collora lanza por internet el fan-film World's Finest ("Los mejores del mundo", título de una de las revistas de DC donde aparecían Superman, Batman y Robin combatiendo palmo a palmo). Además de Batman y Superman aparecen también Lois Lane, Dos Caras y Luthor y es una interesante muestra de cómo desde un lugar amateur, con bajos costos pero buenas ideas (aunque sin autorización ni licencia alguna) se pueden producir películas más interesantes que muchos bodrios hiperproducidos.


Superman I / Superman FlyBy
Para terminar de enterrar Batman vs. Superman Abrams comenta que el Hombre de Acero no puede compartir cartel de superhéroe con nadie, y para demostrarlo elabora en cuatro semanas un guión (el primero de una futura trilogía) titulado Superman I.
La película comienza en las calles de Metrópolis con un combate entre Superman y un kriptoniano llamado Ty-Zor y su ejército. Ty-Zor conduce a Superman a un hangar hecho integramente de plomo (el único material que le impide a Kal-El ver a través con su visión de rayos X). Superman ingresa, ve algo (que no se alcanza a ver en la pantalla) y cae dolorido al piso.
Flashback a Kriptón. Jor-El es rey del planeta y posee un hermano malvado, Kata-Zor, a su vez padre de Ty-Zor. Kata-Zor planea un golpe de estado al gobierno para derrocar a su hermano. Hay una profecía que dice que un hijo de Kriptón enfrentará un gran juicio en otro mundo, sólo para volver a su planeta y volverse su salvador. Antes de ser capturados Jor-El y Lara consiguen enviar a Kal-El en una nave pero Kata-Zor descubre la maniobra y comienza a temer que el vástago pueda cumplir la profecía.
Se vuelve a contar rápidamente la llegada de Kal-El a la Tierra, el aterrizaje en la granja de los Kent y el descubrimiento de sus poderes, por entonces limitados (de niño salva con mucho esfuerzo a su madre adoptiva de un intento de violación). Más adelante Clark descubre un cofre que portaba la nave que lo trajo hasta nuestro planeta. Cuando lo abre encuentra una extraña vestimenta (el traje de Superman que conocemos) que cobra vida propia y se adhiere al cuerpo de Clark. Con ese uniforme Clark consigue volar hasta que se estrella contra un granero. Los Kent le advierten que nunca vuelva a vestirlo ni haga alarde de sus poderes, lo que lleva a Clark a volverse un joven introvertido. En una fiesta del colegio es intimidado por compañeros pero cuando están llegar a los golpes aparece una joven Lois Lane y el conflicto se interrumpe. Como vemos, Lana Lang no es mencionada y Lois vendría a ocupar su lugar como primera atracción amorosa de Clark.
Mientras tanto, en Kriptón, el dictador Kata-Zor mantiene prisionero a Jor-El. 14 años le lleva encontrar a Lara y su sirviente Taga (una especie de tortuga sin caparazón). Ty-Zor, por entonces de la misma edad de Kal-El, tortura a Lara hasta la muerte.
En la Tierra, Clark y Lois ya son adultos y trabajan juntos en el Daily Planet de Metrópolis, junto al fotógrafo Jimmy Olsen, que es gay. Lois ha estado siguiendo a un siniestro agente de la CIA llamado Lex Luthor, quien está investigando la actividad extraterrestre. Perry White envía a Lois a entrevistar al presidente del país en el Air Force One. Durante la entrevista el avión es dañado y cae en picada. Clark oye la noticia en la radio y abre el cofre; el traje se adhiere a su cuerpo, sale volando y salva el avión y sus pasajeros. La televisión cubre el evento y la imagen de Superman se vuelve conocida a la humanidad, pero las ondas televisivas viajan más allá de la Tierra: Ty-Zor parte de Kriptón para asesinar a su primo. Una semana más tarde él y su ejército llegan a Metrópolis, lo que completa lo sucedido al principio de la historia. A todo esto, Luthor le había pedido al gobierno que le permita atrapar a Superman; al ser rechazada su demanda forma una alianza con Ty-Zor (ya veremos por qué). ¿Pero qué vio Superman antes de caer?
Ahora lo vemos: dentro del hangar Lois está sumergida en agua dentro de un tanque de vidrio, atada con cadenas a una piedra de kriptonita. Superman consigue rescatarla con el costo de su propia vida, es decir que por primera vez tenemos una versión de su muerte distinta a todas las anteriores: en ésta no interviene Doomsday. Mientras en la Tierra se organiza un gigantesco funeral, en Kriptón el prisionero Jor-El siente que su hijo ha muerto y decide suicidarse haciéndose un harakiri con una piedra afilada. Su alma viaja por el espacio y llega a la Tierra para decirle a Kal-El que no puede morir pues la profecía aún no se ha cumplido.
Algo inconsciente, Superman resucita y emerge de su tumba. Se reúne en secreto con líderes de las Naciones Unidas para organizar un contragolpe. Comienza una colosal batalla aérea: los kriptonianos malvados versus Superman y cazas de combate de cuarenta países, armados con misiles de kriptonita. En todos los combates se utilizan "artes marciales kriptonianas" (siguen todos influenciados por Matrix). Luego de que Ty-Zor y su ejército fueran eliminados, el Hombre de Acero visita a Lois para informarle que debe volver a su planeta natal para salvarlo de la dictadura de Kata-Zor. Pero es interrumpido por Luthor, ¡quien se revela como un kriptoniano encubierto preparando una invasión! Tras un combate, Superman lo derrota y lleva a prisión. Parte en un cohete a Kriptón dejando la puerta abierta a la segunda parte.
Los de Warner quedan encantados con esta historia y dan una primera aprobación. No obstante, McG ve comprometida su agenda de trabajo y decide volver a Columbia Studios para ponerse a trabajar en Los Ángeles de Charlie: Al Límite y como Shearmur había sido convocado por él, le hace la gamba y también parte para encargarse de la música de esa película.
Para llenar el sillón vacío del director comienza el carrusel de ofertas: Michael Bay (otra vez), Rob Bowman, Michael Mann, Steven Soderbergh (!!!), David Fincher, Kevin Reynolds y Stephen Sommers; ninguno quiere agarrar viaje. Fíjense que, contra viento y marea, a Peters nadie lo mueve; es más, se habla de tres "golpes de estado" para reemplazarlo. El primero dejaría a cargo de la producción a un trío integrado por Richard Donner (Superman: La Película), David Heyman (Harry Potter y la Piedra Filosofal) y Barrie Osbourne (Matrix), pero se trata de un rumor sin asidero, sobre todo porque a instancias de Peters, el trabajo de Donner era poco menos que una mierda para la gente de Warner. El segundo a cargo de M. Night Shyamalan (director de El Protegido, un excelente homenaje a los comics de superhéroes), que odia los delirios del "peluquero devenido en productor" y quiere una versión más fiel a la historia original. El tercero corre por cuenta de Joel Silver (Matrix), enemigo declarado de "Jon el intocable". En estos dos últimos casos Alan Horn vuelve a terciar en favor de su protegido.
Alguien recuerda a Brett Ratner (Rush Hour), que había sido rumoreado para reemplazar a Burton y el tipo acepta. Cabe aclarar que al momento de planear la primera X-Men (2000) el principal candidato a dirigirla era Ratner, pero algún directivo no estuvo de acuerdo y se terminó eligiendo a Bryan Singer, quien firmó contrato por tres películas. Vuelve la danza de nombres, ahora se habla de Anthony Hopkins como Jor-El y Keanu Reeves como Superman. Ratner quiere al primero pero rechaza al segundo, pues está a la búsqueda de un desconocido.
Pero lo peor estaba por venir en septiembre de 2002 cuando una copia del primer guión de Abrams cae en manos de "Moriarty" (seudónimo de Drew McWeeny), uno de los colaboradores del sitio Ain't it Cool News, creado por Harry Knowles. Moriarty escribe una reseña donde critica al script y le da para que tenga y guarde. Se suman hordas de fanáticos que vuelven a apuntar los cañones en los mismos defectos remarcados por Kevin Smith y Alex Ford (ver Historia de acero » Parte II [1997-2001]): los que escriben (Abrams, en este caso) no conocen la materia que tratan. ¿Cómo es que Kriptón no explotó? ¿Jor-El suicidándose años después de la partida de Kal-El, para transformarse en un espíritu resucitador? ¿El traje es una entidad viviente que le da poderes a Superman? ¿Jimmy Olsen homosexual? ¿Luthor agente de la CIA... y kriptoniano?
Demasiadas "licencias" alteran drásticamente un mito de más de medio siglo y los fanáticos no están dispuestos a aceptar estas provocaciones: comienza una petición online con más de 12.000 firmas y comentarios de repudio. Como respuesta, en menos de una semana (1º de octubre) Warner manda a Abrams a una entrevista con el propio Knowles, donde dice que los ataques son exagerados, que el guión que leyó Moriarty es apenas el primer borrador y que sufrirá muchas modificaciones. De hecho, avisa que Luthor será humano y Olsen no será gay; pero ante otros reclamos prefiere no expresarse. En Warner creen que la entrevista de Abrams sirvió para calmar los ánimos y deciden seguir adelante: al día siguiente de la misma comienza la preproducción. Knowles le da desde su sitio el respaldo que no le dio Moriarty y los fans comienzan a dar un tenue apoyo a esta extraña versión del héroe. En poco tiempo, los disidentes pasan a ser minoría.
El 22 de octubre Anthony Hopkins confirma su participación como Jor-El... sin haber leído el guión. Se comenzaría a filmar en enero de 2003, con fotografía de Dante Spinotti (Dragón Rojo) y diseño de producción de Arthur Max (Gladiador). El working title se cambia primero a Superman: The Flight y luego a Superman: The Last Son of Krypton. Cuando llega la fecha de rodaje hay una postergación debido a disconformidades con el guión y problemas de presupuesto. Cuando Ratner amenaza con retirarse, a la semana ya se rumorea su remplazante: desde Michael Bay a Joel Schumacher (o sea de mal en peor), pero días después el director sale a desmentir las noticias sobre su alejamiento.
En sus seis meses al frente Ratner evaluará para el rol de Superman, sea en audiciones o sólo como alternativas, a Jim Caviezel, Ryan Kwanten, Kip Pardue, Dominic Purcell, Mark Ruffalo, Tom Guiry, Josh Hartnett, Jude Law, Barry Watson, Rick Hearst, Victor Webster, David Boreanaz, Jerry O'Connell, Hayden Christensen, Ashton Kutcher, Brendan Fraser, Paul Walker y Matthew Bomer, entre otros. Mientras tanto, para Lois Lane se habla de Kelly Brook, Lucy Liu, Catherine Zeta Jones, Julianna Margulies, Cameron Diaz, Keri Russell, Selma Blair y Lara Flynn Boyle. Se estudia a Jeremy Piven como Jimmy Olsen, Steve Martin o Christopher Walken como Perry White, Charlie Sheen (!!!), Anthony Hopkins o Rob Lowe como Luthor, Ralph Fiennes como Jor-El y Val Kilmer como Ty-Zor. Sin embargo, Ratner finalmente renuncia "estresado por el casting" y, en solidaridad, a los pocos días se va Hopkins.

Meses después se produce el regreso de McG a la dirección y, junto con Abrams, elabora sucesivas reescrituras de la historia mientras sigue estudiando decenas de candidatos (Johnny Depp, Billy Zane o Vin Diesel como Luthor, por nombrar sólo algunos). Para enero de 2004 el título es Superman FlyBy (se denomina flyby a una maniobra aeronáutica que consiste en un vuelo rasante sobre otro objeto volador).

En junio suceden dos hechos inesperados. El primero: ¡Jon Peters da un paso al costado! Increíble, ¿verdad? Para ser más claro, sigue figurando como productor pero ahora no es él quien tiene la última palabra, su opinión es más bien secundaria; es decir, sus absurdas decisiones ya no van a afectar a nadie. El segundo: para reducir costos los productores deciden filmar en Australia, pero McG se niega a abandonar el país alegando su conocido pánico a volar. Sumado a otros conflictos (presupuesto insuficiente, problemas con el casting) asistimos a la huída definitiva de McG.

A la semana contratan a Bryan Singer, quien está estrenando X-Men 2. El director se reúne con la plana mayor de Fox pidiéndoles permiso para trabajar en los dos proyectos: la tercera película de los mutantes y la del superhéroe mayor de la competencia. Fox responde del modo más previsible: elegí una de las dos. Singer (y parte de su equipo) arman las valijas. Ahora es Fox la que tiene el problema y llaman de emergencia a Matthew Vaughn (Layer Cake), que a los dos meses se baja del carro. Alguien habrá dicho: "¿Te acordás el primer pibe que convocamos? ¿Cómo se llamaba?". Vuelve Ratner y filma la tercera parte que termina siendo la mejor de la trilogía. "¡Qué boludos que fuimos! ¡Cómo lo dejamos ir en su momento!", habrán seguido pensando.
"¡Qué boludos que fuimos! ¡Cómo no le habremos pegado una patada en el culo en su momento!", pensaron por su parte los ejecutivos de Warner respecto de Jon Peters, el hombre que intentó sistemáticamente destruir uno de los mayores mitos de la cultura popular. Hemos visto a lo largo de estos dossiers que el estudio tuvo durante muchos años la oportunidad de materializar al menos una película de Superman y que si no lo logró fue por la férrea necedad de respaldar a un absoluto incompetente que le hizo perder millones.
Llegamos a 2004. Han pasado 17 años, varios directores y guionistas... y cientos de millones de dólares gastados en una decena de proyectos inconclusos. Warner se juega la última carta: Alan Horn está reunido con Bryan Singer.


Superman Regresa (¡por fin!)
Singer consigue ver lo obvio: si filmar la historia de la muerte de Superman trajo tantos dolores de cabeza y no consiguió concretar ninguna película, ¿no será mejor dejarla de lado? Y si las dos primeras películas de Superman están consideradas como las mejores películas de superhéroes, ¿no será mejor tomarlas como base y retomar desde ahí?
Bryan convoca a gente conocida. Para el guión se trae a Dan Harris y Michael Dougherty de X-Men 2 y para el rol de Luthor a Kevin Spacey, a quien dirigió en Los Sospechosos de Siempre. Spacey, a su vez, sugiere a Kate Bosworth (dirigida por Kevin en Beyond the Sea, 2004) para interpretar a Lois Lane. A diferencia de los directores anteriores, que buscaban un gran estrella para interpretar a Superman, Singer se siguió aferrando a la fórmula de las dos películas "fundacionales".
Si Christopher Reeve era un perfecto desconocido cuando audicionó para el rol y la ecuación funcionó de maravillas, habría que volver a buscar a un superhéroe entre cientos de ignotos actores. Entre castings y material de archivo Singer se topó con Brandon Routh, quien con 24 años atendía un bar en Iowa. Su perfomance, carisma y hasta el origen (ser del medio oeste americano lo identificaba mejor con Smallville) lo hicieron el candidato perfecto, al que se le agregaba un plus: el parecido notable con Christopher Reeve.
Para definir el anclaje desde el final de Superman II Singer elabora una primera historia que incluye al General Zod. Tiene en mente a Jude Law como única elección para tomar la posta de Terence Stamp, pero Law rechaza tres veces el papel y los guionistas reelaboran el script quitando ese personaje. Paradójicamente, ahora que la película está estrenada y se anuncia su continuación con la participación de Zod, Law confiesa tener ganas incontenibles de interpretarlo. ¿En qué quedamos, piscuí?
Con todo eso a favor, restaba establecer una buena historia, y aquí es donde el resultado final no termina de conformar. El nuevo guión muestra a Superman partiendo en una búsqueda cósmica de sus orígenes para regresar a la Tierra cinco años después. El mundo se ha acostumbrado a vivir sin él y nadie parece necesitarlo. Incluso Lois tiene un nuevo compromiso (con el sobrino de Perry White, interpretado por James "Cyclops" Marsden) y un hijo de cinco años. Lex Luthor sí que lo recuerda bien y trama un plan apocalíptico en base a cristales robados en la Fortaleza de la Soledad.
Kevin Spacey confesó que para componer su personaje tomó como inspiración a Kenneth Lay, el ex mandamás de Enron, condenado por fraude y conspiración. Tanto Routh como Spacey se ven muy parecidos a Christopher Reeve y Gene Hackman. Y quien está igual es Marlon Brando: aprovechando parte del rodaje no utilizado en Superman II y gracias a la tecnología digital volvemos a ver al original Jor-El.
El traje de Superman está claramente influenciado por el diseño de los dibujos animados producidos por los hermanos Fleischer en los '40. Alejados de los delirios de Peters y Burton, se eligió un uniforme clásico pero con colores más oscuros y con una superficie que presenta texturas. Respecto de la vestimenta que usó Christopher Reeve, el emblema del pecho se redujo en tamaño y adquirió relieve; visto en detalle se puede apreciar que está compuesto de cientos de pequeños símbolos. El emblema de la capa cambia su color amarillo para ser rojo pero de distinto material y el cuello es más cerrado. Las botas cambiaron de forma, color, material y tamaño: son más oscuras, más pequeñas (no llegan hasta la rodilla) y parecen más de cuero que de goma; tiene además el emblema debajo de cada taco. El cinturón sigue la línea del abdomen y la hebilla deja de ser un óvalo para transformarse en otro emblema con la "S".
Esta producción que costó algo más de 200 millones de dólares comenzó a filmarse en Australia en febrero de 2005 y se estrenó en junio de 2006. Fue fotografiada integramente en video de alta definición con cámaras Panavision Genesis. El primer corte de la película duraba 165 minutos de los que se eliminaron 11 (que serán mostrados en el DVD). Simultáneamente al estreno se lanzó Superman Returns: An IMAX 3D Experience, una versión para 111 cines IMAX en el mundo (uno de los cuales está en Argentina) que posee 26 minutos de rodaje remasterizados para IMAX 3D.
Concluye así una historia de dos décadas de frustraciones, excesos, delirios y pérdidas. Superman Regresa no es ni por asomo la mejor película de superhéroes; siendo lo más condescendiente posible se puede decir que apenas es una buena película. Es extensa y sin mucho nuevo para aportar, aunque a su favor hay que decir que es el mejor resultado posible de todos los absurdos emprendimientos que intentaron filmarse y tiene algunas actuaciones destacadas como las de Spacey y Langella. Considerando eso, es un discreto y algo aceptable retorno del mayor mito de los comics heroicos, ausente por demasiado tiempo.

Últimamente ante el inminente (y destrozador) estreno de la nueva peli de Batman ha salido a flote el posible destino de Superman en el cine, aunque Brandon Routh y Brian Singer hayan dicho que Superman Regresa tendría su secuela hasta el día de hoy no vemos que alguien mueva un dedo para que esto se haga realidad y sinceramente parece que seguirá así.
Ahora Mark Millar (guionista de Comics) ha dicho que esta en conversaciones con la Warner para realizar una nueva trilogía de Superman y que tendría el mismo ritmo que esta llevando el nuevo Batman ósea realizar un “Superman Inicia” y aunque es buena su intención promete (enterrar de paso) ya no realizar guiños a las películas que protagonizaba Christopher Reeve

Esta es una entrevista subtitulada muy entretenida a Kevin Smith Guionista y director de cine fanático de los comics , estuvo en el proyecto de la película superman renace.

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